Se llamaba Soledad

Cuando entró en casa, él aún no había llegado. Todo estaba igual que siempre, parecía que el tiempo no pasaba. Le echó un vistazo a las fotos con añoranza. ¿Qué sucede?
Sí, el tiempo sí que pasaba y las circunstancias también cambiaban. A veces, sin darte cuenta algo cambia en ti y “chas”, nada vuelve a ser lo mismo, se dijo.
Se sentó en el suave sofá y echó la cabeza hacia atrás, con la mirada en el techo blanco. Así, siguió recordando momentos que creyó felices, pero era un acto cruel y desechó esos dulces pensamientos.
¿Ahora qué? Podían ser imaginaciones suyas, influida por la mala racha, pero no era feliz porque no sentía la felicidad del otro. ¿Me querrá?, se preguntaba.
En la casa de al lado una niña lloraba sin parar y le contagió su tristeza. Escondió la cara sobre el cojín y lo empapó con sus lágrimas. “Sólo abrázame”, murmuró.

Acerca de sarappm

Periodista desterrada, escondida en un rincón de internet. Mente inquieta. Amante de Android, casada con Google y viviendo un reciente noviazgo con Google+. Pero mi amor verdadero es Twitter. Me encanta idear...inventar y crear. ¡Ilusión y ganas! En busca de la felicidad. ¿Mis intereses? Todo lo que pueda entender y contar. Me conocerás en @sarappm.
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